El elenco de José Torrielli se impuso 67-62 sobre Rivadavia B en el Gigante de calle Las Heras y consiguió su primer festejo en el Torneo Dos Orillas. Durante los 40 minutos el juego se desarrolló bajo una paridad muy notoria, más allá de que el dueño de casa se mantuvo al frente en gran parte del mismo. Un bombazo de Ramiro González sentenció la historia para los anfitriones. Ivar Isea (16) y Franco Giunta (29) fueron los máximos anotadores en cada equipo. Crónica, síntesis y detalles.
TRIUNFO QUE COTIZA EN LO ANÍMICO. Crónica: Matías Moroni.
El comienzo mostraba muchas imprecisiones en ambos. Con el correr del juego Santa Rosa encontró gol desde los lanzamientos lejanos. Pérez, Yacono, Vergara y Noval aportaban para que el dueño de casa lidere 8-5 en los primeros pasajes. A la visita le costó muchísimo desequilibrar en sus ofensivas. Lauría y Fazzolari clavaban dos bombazos consecutivos para achicar la brecha de un cuarto que no tuvo dominador claro. El dueño de casa cerró 16-13 el primer cuarto.
Para el segundo período Santa Rosa volvía a encontrar respuestas desde lanzamientos lejanos pero dentro de la llave. Isea, Yacono y Pérez se repartían las ofensivas y sumaban. En Rivadavia fue creciendo la figura de Giunta, sin dudas el mejor en la visita. El interno rojo acumuló diez puntos en este período para liderar el ataque de los dirigidos por Giunta. El primer tiempo se cerró con igualdad en 31 tras un doble de Monti.
Ya en el tercer período Santa Rosa retomó la ventaja en el electrónico. Isea y González tomaban las decisiones más importantes en el local, ayudados por Yacono. Giunta quedaba como la única vía de gol de Rivadavia que comenzó muy errático. Con distintos vaivenes en el trámite, cada uno con más errores que aciertos, lo cierto es que la paridad se hacía presente en todo momento. El dueño de casa no lograba capitalizar sus oportunidades para romper el juego ni la visita hilvanaba buenos ataques como para comandar en el electrónico. Un bombazo de Isea rompió con los esquemas y le permitió a su elenco sacar distancias. Los dirigidos por Torrielli ganaban 52-47 de cara al cuarto final.
El partido era poco atractivo, con muchos errores, pero fue ganando en emotividad. Los ataques eran desprolijos, lanzamientos incómodos y muy friccionados por momentos. La efectividad en la línea de libres era un factor a tener en cuenta, pero ninguno de los equipos sacaba provecho al momento de lanzar libres.
Isea se hizo cargo de la conducción y contó con las ofensivas más importantes en Santa Rosa. Rivadavia jugaba exclusivamente a lo que podía aportar un tremendo Giunta que siempre se las ingeniaba para anotar. Tal fue la paridad en el cierre que a falta de 1’30’’ por jugar el electrónico indicaba 62 por cada lado.
Rivadavia pierde la bola en su intento de atacar. Santa Rosa en la contra consiguió la infracción. Isea convirtió uno de sus dos lanzamientos y le devolvía la ventaja al local (63-62). Luego del tiempo muerto la visita pudo desequilibrar con Monti pero falló en su bandeja hacia el aro. Instantes después el local encontró en González un bombazo que sentenció el partido. El rojo contó con dos posibilidades de descontar pero malogró ambos intentos y en los 50 segundos finales únicamente Pérez aportó un libre para el resultado final.
Triunfo local de Santa Rosa por 67 a 62 sobre Rivadavia B.
SÍNTESIS:
SANTA ROSA (67): Kevin Yacono 8; Genaro Díaz 4; Valentín Pérez 12; Luis Noval 3; Facundo Vergara 8 (FI); Ivar Isea 16; Ramiro González 14; Matías Vázquez 2; Pablo Casale 0; Guillermo Borghini 0. DT: José María Torrielli.
RIVADAVIA B (62): Mario Lauría 6; Roberto Monti 8; Emiliano Álvarez 12; Franco Giunta 29; Juan Olocco 0 (FI); Federico Fazzolari 3; Marcos Quinteros 0; Mauricio D’amato 0; Juan Cruz Muñoz 2; Pablo Fortuna 2; Tomás Lupo 0. DT: Roberto Giunta.
Parciales: 16-13 // 15-18 (31-31) // 21-16 (52-47) // 15-15 (67-62 FINAL).
Árbitros: Leandro Lezcano y Alejandro Araujo. Estadio: Santa Rosa.
