Los de Boston deciden la serie contra los de Miami con un 4-1 sin ningún tipo de sobresalto ni dificultad. El quinto partido de la serie, marcado por las ausencias en ambos equipos, no tuvo ningún tipo de color y los Celtics ya esperan rival en las semifinales de la Conferencia Este.
En el Oeste, los Dallas Mavericks silenciaron el Crypto.com Arena en la que puede ser la despedida definitiva de Los Angeles Clippers de su coliseo. Los locales fueron incapaces de hacer levantar a su público durante la paliza encajada a manos unos Mavs resueltos y agresivos, que les derrotaron por 93-123, el peor revés de la historia de la franquicia en unos playoffs.
VICTORIA CLARA Y CONTUNDENTE DE BOSTON PARA METERSE EN SEMIS DE CONFERENCIA.
a temporada pasada los Celtics eran humillados por los Heat, que asaltaban el TD Garden y se metían en las Finales de la NBA. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, y los de Boston lo han hecho casi un año después pasando por encima de Miami, a los que borró del mapa en el quinto partido (118-84) para alcanzar las semifinales de la Conferencia Este tras cerrar la serie de manera concluyente (4-1). Ahora se medirán al ganador del Cavaliers-Magic (3-2).
El mejor de los verdes fue Derrick White, que ya había acribillado a los Heat en el cuarto encuentro con 8 triples, firmando esta vez 25 puntos (5/10 triples), 5 rebotes y 2 asistencias.
El equipo de Mazzulla no ha dado ningún tipo de opción a los de Florida. Ya de inicio se notaba que haría falta lo que vendría siendo un milagro para que los Heat se escaparan del TD Garden con la victoria. La primera mitad, la única en la que realmente hubo algún tipo de competición y emoción, era casi casi un Bam Adebayo (23 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias) contra el mundo. El interior de los Heat fue el único que más o menos mantuvo el tipo y con ello a los suyos en el partido. Tyler Herro (15 puntos pero con un 6/19 en tiros de campo) hacía la guerra por su cuenta y ni Jovic (8 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias) ni Martin (10 puntos) lograban ser un factor en el partido.
Sam Hauser terminó el partido con 17 puntos, lejos de los 25 por cabeza que firmaron Jaylen Brown y Derrick White. No hizo falta que otros pilares como Jayson Tatum (16 puntos con un 4/9 en tiros de campo) o Jrue Holiday (10 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias) se pusieran el mono de trabajo. La paliza, con la ventaja local en los 30 puntos durante casi toda la segunda mitad, evitó que vieramos a las superestrellas en acción, un castigo para los que queríamos acción pero una bendición para los de Boston, que ya esperan rival en las semifinales de la Conferencia Este.
LOS MAVERICKS CON DONCIC COMO FIGURA RECUPERARON LA VENTAJA DE LOCALIA.
Después de un par de actuaciones flojas en el tercer y cuarto partido y a pesar de estar jugando con un esguince de rodilla a cuestas, Luka Doncic pisó fuerte en Los Angeles y guió a sus Dallas Mavericks a una aplastante victoria sobre los Clippers: 123-93 para tomar ventaja de 3-2 en la serie.
El viernes, Dallas tendrá la oportunidad de cerrar el cruce en casa y avanzar a unas Semis del Oeste donde ya espera Oklahoma City Thunder.
Los Mavericks controlaron el partido de punta a punta, escapándose en el mercador en el segundo cuarto y nunca más mirando hacia atrás. Lo de Doncic fue brutal, la defensa -con Derrick Jones a la cabeza- dominó a unos Clippers demasiado apagados y Maxi Kleber tuvo una serie de triples en ese segundo período que ayudaron a quebrar la historia.
Doncic lideró a todos los anotadores con 35 puntos, además de 10 asistencias y 7 rebotes. Kleber lo siguió con 15 puntos y un 5-7 en triples, mientras que Kyrie Irving contribuyó con 14 tantos y 6 asistencias.
En los Clippers apareció la peor versión posible de Paul George y James Harden, quienes venían de brillar en el cuarto partido. PG acabó con 15 puntos y un 4-13 de campo, mientras que La Barba terminó con solo 7 puntos y un 2-12 de cancha. Abismal, aunque poco sorpresivo, teniendo en cuenta los habituales altibajos que ambos sufren en cada postemporada, pasando de grandes actuaciones a otras exageradamente deslucidas.


