Marcos Piedrabuena, jugador de Santa Paula de Gálvez, habló en Basquetboleando Radio. En la previa al comienzo de la final de la Copa Santa Fe, el alero santafesino, hizo referencia a la serie ante Sport Club Cañadense y entre otros temas, aseguró que van buscar los dos juegos en cancha de Atlético San Jorge.

 

NOTA A MARCOS PIEDRABUENA.

 

¿Qué sensaciones tienen de estar en la final de la Copa Santa Fe?

El llegar al lugar a donde nos habíamos planeado llegar a principio de año, es un goce y una satisfacción muy importante. Cuando las cosas se planifican y se llevan a cabo de la manera que lo hicimos, con un entrenador como el que tenemos, tarde o temprano los frutos se ven.

En los últimos dos meses el equipo subió mucho su nivel. Obviamente que estamos con la tranquilidad y satisfacción de haberle podido dar a la gente de Gálvez, la alegría de llegar a la final y poder coronarlo con un ascenso.

 

Estar en una final para un equipo que se armó para ascender, imagino que es una satisfacción doble…

Se armó un equipo, que por nombres y entrenador, en donde todos sabían a lo que apuntábamos. Pero después estaba en todos poder amalgamar jugadores que no habían jugado juntos, una nueva filosofía de juego. Pero con el correr del tiempo, los entrenamientos, trabajo, cada pieza se fue acomodando en su lugar y nos permitió llegar hasta esta instancias.

Francisco se encarga de explicarnos que necesita de cada uno. Algo que rescatamos todos los jugadores, es el haber dejado de lado los egos y tratar de cambiar la manera de jugar de cada uno para el bien del equipo. Llegamos muy bien como equipo a la final.

 

¿Qué análisis haces de tu temporada?

Por más que arranqué la liga con una lesión que venía arrastrando de Tostado y de las finales del Oeste. Me costó estar bien físicamente, hasta diciembre viaje todos los días a Gálvez en colectivo y me costaba. A la mañana no podía entrenar con los chicos.

Me tomó un tiempo agarrar la filosofía del entrenador, respecto a lo que me pedía. Tuve que cambiar bastante mi juego. Por más que siga tirando, algo característico mío, modifiqué mi pensamiento.

En el cierre de la fase regular, me sentí mucho más cómodo. Fue sencillo para mi rendir y para la gran mayoría de mis compañeros. Todos tenemos mucha experiencia, Tato Chiana, Francisco Stettler, Pablo  Pérez, más allá de su juventud, tiene varios torneos de los importantes encima.

Dejamos muchas cosas de lado por el equipo. Nos conocemos todos, nos llevamos muy bien y somos muy unidos.

 

¿Qué se les cruzó por la cabeza luego de haber perdido de la manera que perdieron el segundo juego en Sport?

La realidad es que nos pegó muy duro la lesión de Fran Stettler. En el primer partido se rompió los cruzados y lo sentimos. Basamos gran parte de nuestras ofensivas, en lo que él podía dar. No lo supimos contrarrestar. Por más que el primer cuarto fue bueno, después nos quedamos sin gol.

Hicimos seis puntos en el tercer cuarto y ocho en el último. Es imposible ganar así y más de visitante.

Lo que cambió para el tercer partido primero fue el estar contra las cuerdas, que no teníamos mañana y dimos un poco más. Pero también, la llegada de Brian Diaz. El oso es un jugador determinante.

En dos prácticas se amoldó a nosotros, nos fue conociendo y sacó lo mejor de nosotros. En el partido frente a Sport no fue determinante desde el goleo pero terminó con ocho asistencias, sino más. Mantuvo los bases de ellos a raya y manejó los tiempos del partido. Es una muy buena ficha, si se quiere, fue una desgracia con suerte, lo que pasó con Fran.

 

¿Es en tu consideración Atlético San Jorge el más difícil de todos?

Lamentablemente no pudimos jugar contra ellos en la fase regular. Hemos visto videos. Para mí la zona que teníamos con Sport era la zona más fuerte del torneo pero a la final hay que jugarla.

Creo que la intensidad física que ponemos adentro de la cancha, es muy complicado que otros equipos la puedan aguantar. Pero después está en nosotros, imponer nuestro estilo y ritmo de juego.

Nosotros vamos el viernes y domingo a ganar en San Jorge. Porque es lo que nos caracterizó en toda la liga, jugar en cualquier cancha como si fuera la nuestra. Hemos perdido muy pocos partidos afuera y por muy poco margen, a excepción del ultimo en Cañada.

Cada vez falta menos, tenemos muchas ganas de jugar la final y sobre todo conseguir el ascenso.

 

Va a ser la primera serie que les toque jugar con desventaja de localía, ¿la presión es de ellos o la tienen ambos?

La presión la tenemos que meter adentro de la cancha para que ellos se den cuenta que vamos a ir a ganarle. No vamos a especular. Entrenamos para lograr el objetivo lo más pronto posible.

 

¿Vos consideras que de no ganar el ascenso, la perspectiva del club va a ser jugar el Torneo Federal si llega una invitación?

En la cabeza siempre está, que los dos que llegan a la final ascienden. Por el laburo que hicieron los dirigentes, creo que si quedamos segundo la van a jugar igual. Pero no hay nada mas lindo que ascender siendo campeón.

 

¿Se siente nostalgia cuando escuchas hablar del Dos Orillas o del Torneo Oficial, algo que te tocó jugar de chico?

Se cambió un poco la modalidad del torneo, de cuando me tocaba jugar a mi cuando era chico. Cuando los escuchaba hablar del torneo, pensaba en Republica del Oeste, el club que me formó. Se me cruzó por la cabeza que voy a hacer después de los cuarenta y Republica se me vino a la mente.