El base de 38 años que volvió del retiro y del básquet lúdico al competitivo, en la entrevista que le concedió este viernes a Basquetboleando, comentó cuál es la idea del Club Náutico El Quillá para este año con la llegada del entrenador Emanuel Jaime para jugar la segunda categoría de la Asociación Santafesina de Básquet: «Tratar de darle prolijidad a la intensidad que tienen los chicos y empezar a poner al club entre los primeros nombres del Raúl Candioti. Que se nos tenga como candidatos a un ascenso«.
De Philippis luego se refirió a su situación personal y sobre cómo se encontraba tras su arribo al básquet del Tiburón: «Sensaciones encontradas, volviendo a encontrarme con una cancha, con la pelota, con el equipo, con el vestuario no por esto de los protocolos que te quita el vestuario con los compañeros. He despuntado el vicio jugando con los chicos de República del Oeste y Regatas, pero ahora tengo la responsabilidad que conllevan los entrenamientos y la de comprometerse con un equipo. Todo nuevo. De a poco y probando cómo me voy encontrando con el físico y la pelota«.
Asimismo, el jugador -que por otra parte oficia de periodista- manifestó que el año pasado, después de haber jugado en Maccabi con Pablo González y con Daniel Sueldo, llegó la pandemia y entonces automáticamente pensó en descansar: «Había dejado en el 2019 por cuestiones laborales. Ese descanso hizo que extrañara la actividad física. Siempre corriendo, dos o tres veces a la semana, jugando por placer en República y Regatas. Jugué al paddle como para empezarme a mover. No soy del gimnasio entonces tengo que estar siempre corriendo detrás de alguna pelota«.
Matías De Philippis luego fue abordado sobre cómo se produjo su llegada a El Quillá y respondió lo siguiente: «Emanuel Jaime, el nuevo técnico, es un chico que trabajó mucho con las inferiores en Rosario, hizo scouting internacional y generamos un acercamiento a través del diario en el que trabajo. Ese conocimiento hizo que la gente de El Quillá lo llame y que él se sumara al proyecto«.
Siguió con el relato narrando que «el club está formado por muchísimos jóvenes, muy poca experiencia y que, cuando Jaime llegó, automáticamente vio que necesitaban gente con más recorrido y me convocó, me sinceré con que hace mucho no jugaba, que no estaba detrás de una pelota y me dijo que me despreocupara porque había tiempo. Apenas pisé la cancha, me picó otra vez el ‘bichito’. Completé un mes de entrenamiento y ahora estoy emocionado pero sobre todo, entusiasmado«.
En otra parte de la entrevista para Basquetboleando, la reciente incorporación del Tiburón, se expresó al respecto de sus objetivos personales: «Son los que les transmití al entrenador, probar y ver dónde estoy parado. Estoy jugando con chicos que tienen tiempo para ir al gimnasio, ir a tirar al aro y si quieren, tienen tiempo hasta triple turno. A eso yo trato de suplirlo con entender el básquet, entender el equipo porque yo soy un convencido que todo proyecto se lleva a cabo con la conformación de un grupo humano, independientemente de las condiciones físicas que se tengan«.
Cuando hubo que ahondar en los detalles de su rol dentro del básquet de Náutico El Quillá, De Philippis dijo lo siguiente: «Estuvimos jugando una serie de amistosos para saber dónde estamos parados como grupo y, personalmente, uno entiende dónde está. Hay veces en donde voy a jugar cinco minutos porque, por ejemplo, el otro día jugamos contra Banco y sus chicos corren muchísimo. De tanto que iba y venía el partido por la intensidad, se hizo desprolijo y fue ahí donde sentimos que estaba para entrar yo, para parar un poco la pelota. Contra esos equipos quizás tenga ese rol. Con otros equipos menos intensos, como Santa Rosa -contra quien jugamos ayer y a quienes aprecio mucho-, jugué más minutos, tiré más al aro«.
Repasá estas y muchas más respuestas que dejó el jugador en el link embebido a continuación con la nota completa:
