Joaquín Ríos, jugador rosarino con último paso en Gimnasia y Esgrima de La Plata en Liga Argentina, se tomó unos minutos para conversar con Basquetboleando. Brindo detalles del salto de categoría y todo lo que ello conlleva, el cambio de vida, entre otros temas. Entrevista.
Continuando con esta modalidad, de entrevistas virtuales fue el turno de Joaquín Ríos. Quién tuviera una buena campaña en el elenco de La Plata en Liga Argentina, más allá del final abrupto de pretemporada. Además, comentó lo que significó transformarse en jugador profesional de básquetbol, las cosas que tuvo que dejar de lado, la adaptación a una ciudad desconocida, una forma diferente en una categoría distinta y demás cuestiones en una entretenida entrevista, que podrá leer a continuación:
-¿Cómo estás sobrellevando este receso obligado, luego de haber jugado en Liga Argentina?
-JR: “Ahora estamos pasando más tiempo con la familia, que en tiempo de competencia no se puede. Así que se disfruta mucho y cuando todo vuelva a la normalidad empezar a entrenar y jugar”.
-¿Cómo llegó la posibilidad de jugar en Gimnasia y Esgrima de La Plata?
-JR: “Me habló un representante de Rosario. Él quería representarme y acepte. En un principio mi idea era jugar y trabajar de otra cosa a la vez, además en un inicio no quería dedicarme solo al básquet. Pero, tengo varios amigos que juegan al básquet y me dijeron porque no te dedicas al básquet, con más tiempo.
Entonces, el representante me dijo: te busco opciones y vos elegís. Surgió la posibilidad, porque también, jugaba ya en Gimnasia, Villa.
En aquel momento, lo analicé, hablé con mis viejos y amigos, terminé optando por ir a jugar a Gimnasia; para ir a ver qué pasaba y si no me convencía iba a pegar la vuelta. Pero, por suerte, me fue todo bien”.
-¿Cuánto puedo haber influido tu performance en Atalaya?
-JR: “Sí influyó lo hecho en Atalaya. Si me fue bien en un Federal porque no probar en una Liga Argentina. Además, el representante me trajo ofertas del Federal y también una de Liga Argentina. Entonces, me gustó la idea de probar un poco más arriba y ver cuál es mi techo también. Obviamente, que quiero seguir subiendo como todo jugador.
Atalaya y el equipo influyó mucho porque tuvimos buenas campañas. Conectamos todos muy bien y eso nos hizo llegar a donde llegamos. De ahí, tuve la suerte de pegar un salto a la Liga Argentina”.
-¿Te costó más dejar tu club o el hecho de irte a otra ciudad y una categoría superior?-JR: “Me costó más dejar mi club, El Tala, porque yo jugaba ahí desde que me dirigía el “Tete” (Gustavo Lalima), quién me conocía bien como jugaba yo, mis reacciones o emociones mientras jugaba. Él me dirigió por cuatro años. El dejar El Tala e irme a Atalaya me costó por el sistema de juego que tiene Mariano (Junco).
También, me costó dejar Rosario e irme a La Plata por el hecho de dejar la familia y los amigos. Entonces, irme e instalarme en La Plata era un mundo nuevo para mí. Ya que tenía que hacer nuevos amigos y aprender a vivir solo.
Era todo diferente, porque cuando jugaba en Atalaya igualmente podía ir a visitar amigos a El Tala”.
-En un momento, trabajabas y jugabas a la vez. ¿Te afectó dejar el trabajo y solo ser jugador profesional, por la incertidumbre que a veces tiene el solo jugar al básquet?
-JR: “El dejar el laburo fue duro porque estaba trabajando en la fábrica hace cuatro años, estaba cómodo e instalado, tranquilo con mis tiempos. Pero, era una decisión que tenía que tomar, la correcta. Obviamente, que traté de irme en los mejores términos con los dueños de la empresa. El dueño me felicitó y me dijo que cuando quiera volver a la empresa tengo las puertas abiertas. Porque siempre, fue responsable y respetuoso en mi trabajo, que es todo lo que me enseñaron mis viejos. Es más, cuando tenía que viajar cuando jugaba en El Tala o Atalaya, le avisaba al dueño que tenía que faltar al trabajo o modificar algún horario y siempre respeto mis horarios deportivos. Obviamente, que después tenía que recompensarle esas horas que perdía en el trabajo. Estoy, muy agradecido a la empresa por los cuatro años que labure y por respetar mis horarios deportivos”.
-¿Cuál fue el rol que te dio el entrenador en el equipo y cómo fue la adaptación al juego?
-JR: “Cuando llegue a la Liga Argentina y a Gimnasia, no sabía con qué me iba a encontrar.
Pero a medida, que fueron pasando los partidos uno va leyendo las jugadas y viendo como sucede todo. Como son los sistemas del equipo contrario, como te van a defender.
Obviamente, que a mí no me conocían. Tuve que imponer mi juego. En lo personal tuve suerte pero no así el equipo en sí, porque se lesionaron los jugadores principales y con ello tuve más posibilidades para jugar pero a la vez tener que demostrar de lo que estaba hecho para jugar. En eso me fue bien pero equipo estábamos corto.
No nos fue bien, hasta que se recuperaron todos los jugadores del plantel. Obviamente seguí jugando y demostrando de lo que soy capaz. Eso fue lo que le dio confianza al entrenador para darme más minutos en cancha.”.
La entrevista completa en el siguiente enlace: (del minuto 41´10´´ al 1h 11´)

