Gordon, Jokic, Murray y Porter Jr. hacen 20 o más puntos para ganar 105-112 en L.A. El local Russell se queda sin anotar y Denver suma 11 triunfos seguidos ante Lakers.
Denver le endosó en los pasados playoffs un 4-0 a Lakers y lleva camino de hacer lo propio en este 2024. La gran oportunidad para truncar esta relación tan desequilibrada estuvo en el anterior partido, cuando Lakers tuvo 20 puntos de ventaja jugándose el tercer cuarto, pero perdió con un tiro sobre la bocina de Jamal Murray. Ahí se quebró la poca fe que le quedaba al equipo de Darvin Ham.
Lo de esta noche ha sido otra cosa. Lakers ha llegado bien al descanso, defendiendo, alcanzando el intermedio con 53-49 a favor pese a firmar un 1 de 11 desde el triple (Denver estaba entonces en 2 de 15) y ceder 9 rebotes en su aro. Pero en el tercer cuarto, con los Nuggets apretando las tuercas en defensa, los angelinos han empezado a flaquear: 22-34 para un 75-83 al final del cuarto.
El último cuarto ha desnudado las miserias de unos Lakers a los que les falta profundidad de plantel con las bajas de Jarred Vanderbilt, Cam Reddish y Christian Wood, lo que lleva a Anthony Davis y LeBron James a jugar minutadas que no les hacen ningún bien -ya les pasó en temporada regular-.
Aaron Gordon se marcó un señor partido con 29 puntos, 15 rebotes y 12 de 18 en el tiro. Es uno de los jugadores más infravalorados de la liga, pero cualquier equipo querría tenerlo en sus filas.
Nikola Jokic, mientras, dominó el partido lanzando 13 veces a canasta. Le basta y sobra para imponer su ley. No necesita amasar tiros. Sumó 24 puntos, 15 rebotes y 9 asistencias. Jamal Murray colaboró con 22 puntos y 9 asistencias y Michael Porter Jr. fue de menos a más para terminar con 20 puntos y 10 rebotes, siendo importante en la recta final.
Davis acabó el partido con 33 puntos, 15 rebotes y 14 de 23 en campo jugando 43 minutos, y al final ya no podía seguir a Jokic. LeBron sumó 26 puntos y 9 asistencias y se fue a los 42 minutos y Austin Reaves añadió 22 puntos y 4 robos.
Lo que necesita Lakers ahora mismo es un milagro, un milagro que no se va a dar.

