Pocos jugadores pueden ganarse el cartel de tener un rango de tiro ilimitado. Es más, probablemente la lista tuviera apenas un nombre: Stephen Curry. El base de Golden State Warriors ha demostrado que su capacidad para el triple no conoce de límites. Un lanzamiento mucho más que lejano que para cualquiera sería un mal tiro, para él no lo es y con motivos: detrás de eso que parece increíble hay horas y horas de trabajo. No son lanzamientos de casualidad, sino que se entrenan. Bueno, probablemente haya que sumar un nombre más a este «rango-Curry», porque Damian Lillard no para dar dar pruebas de su fantástica capacidad para estas situaciones.
Que quede claro: el base de Portland Trail Blazers es muchísimo más que un tirador implacable. Vaya si sobran muestras en esta explosión que lleva en Disney y que metió a su equipo en el Play-in (frente a Memphis Grizzlies). Pero cómo no maravillarse con ese toque especial para los triples lejanos que está mostrando y que los transformó en rutina.
Decíamos que no es casualidad lo de Lillard con los triples lejanos… Según los datos oficiales, el tiro ante los Nets fue desde 35 pies, unos 10,6 metros. Bueno, en este reinicio, Dame convirtió ¡cinco triples desde más de 9 metros! (la referencia son los 30 pies, unos 9,1 metros). ¿Los otros? Uno más desde 35 pies frente a Denver, uno desde 32 pies (9,75 metros) frente a Dallas (con un rebote increíble y en pleno clutch), y dos más de 31 y 30 pies frente a los Nuggets.
Tirando desde más de 30 pies, Lillard acumula 31,2% de acierto (5-16) en Disney. Nada mal si consideramos el grado de dificultad, e incluso mejor si tenemos en cuenta que dos de esos lanzamientos fueron a la desesperada, desde atrás de mitad de campo y apenas pasando el mismo, cuando se agotaba el reloj del cuarto. Si los sacamos, hablaríamos de un casi 36% de acierto. Brutal.
Para algunos, lo que parece casualidad no lo es. Detrás de esta versión implacable de Lillard hay horas de trabajo y repetición de movimientos, una búsqueda de la excelencia para sumar recursos que permitan castigar a las defensas ante todos los escenarios posibles. Así son las estrellas, y Dame ha demostrado hace rato que es una de las mejores de la NBA.
