Santiago González tiene bien ganado el nombre de «señor de los cuatro ascensos». Al pivote santafesino de 2,03 metros y próximo a cumplir 36 años (nació el 17 de noviembre de 1983) el coronavirus y la demora en ponerse en marcha el básquetbol en el país lo llenó de incertidumbre.
Tenía acordado su regreso a San Francisco, de hecho, esperó en la ciudad del este provincial a comienzo del 2020 con la certeza que se venía su última temporada en el básquet profesional, pero la falta de certezas sobre el comienzo de la L.A. apuraron el retiro del experimentado jugador.
“Santi” decidió radicarse en Misiones junto a su familia y no volvería a la actividad de forma profesional luego de haber acordado en noviembre su salida, de común acuerdo con el club San Isidro.
