Atenas plasmó su regreso a la máxima categoría del básquet argentino y en su propia casa, el sueño del estadio propio se hizo realidad oficialmente frente a Boca Juniors, último campeón de la máxima categoría. El Xeneize dominó desde el salto inicial, y se aprovechó de las ausencias del equipo cordobés para sacar una ventaja considerable. Más allá de alguna reacción, la supremacía física del equipo de Gonzalo Pérez se impuso para determinar el 69 a 81 final.
En el ganador cuatro jugadores terminaron anotando en doble dígito. José Vildoza y Marcos Delía fueron los máximos goleadores con 15 puntos, cada uno. Con 14 terminó Alphonso Anderson, mientras que Nicolás Stenta completó el póker con 12. En el Griego lo mejor vino de la mano de Juan Cruz Oberto, con 16 puntos y 9 rebotes.
La denfensa asfixiante fue la principal arma de los últimos campeones; provocando muchos errores en el juego estacionado. Del otro costado, castigó con muchísimas manos anotadoras; algunos bombazos de Cuello y Piñero le abrieron el juego en la pintura, donde Marcos Delía y Nicolás Stenta lograron lucirse para sacar una ventaja de 16 unidades en el primer tiempo. Lo mejor del local provenían de acciones individuales, con poca rotación de balón. Con esa dinámica acortaron un poco la brecha, pero después de acercarse a 10, la diferencia volvió rápidamente a subir.
En el segundo tiempo apareció lo mejor de José Vildoza, que manejó los hilos de las ofensivas visitantes. El base siguió encontrando aliados importantes para sumar y tratar de evitar cada una de las reacciones del Griego. Alphonso Anderson dejó claro que no dudará en tomar responsabilidades desde los 6,75m mientras que Ibarguen peleará todas y cada una de las pelotas que pasen cerca de su posición.

