Este domingo Atlanta Hawks dio la sorpresa y se impuso por 128 – 124 ante Philadelphia 76ers en el primer juego de la serie de semifinales por los Playoffs de la NBA. Parte de la gran victoria fue gracias al joven Trae Young que batió un récord.
El base de 185 centímetros aportó 35 puntos, 10 asistencias, 2 robos, 2 rebotes y 48 por ciento en tiros para robarse todas las miradas de la tarde, pese a que lo más destacado fue el equipo en su conjunto que se llevó un resultado más que importante.
Pero el nacido en Texas hace 22 años logró una marca increíble ya que se convirtió en el segundo jugador en la historia de la NBA en anotar al menos 30 puntos en cada uno de los primeros 4 partidos de Playoffs de su carrera. Así fue como alcanzó a Kareem Abdul-Jabbar, quien lo había logrado con los Bucks en 1970.
Por su parte, Embiid sumó 39 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias con un 57% en tiro, aunque la defensa de Clint Capela hizo mella y la tarea de Atlanta fue positiva para contenerle, o al menos forzar algunos fallos claves. Eso sí, su dominadora presencia era evidente ante los cuerpos menores del grupo visitante. Pese a una primera mitad en la que el trabajo de los Hawks parecía rematado, incluso entrando a los últimos minutos del último parcial, los fallos y el miedo se apoderaron del equipo cuando Philadelphia presionó. Tras ganar el último cuarto por 41-29, estuvieron apunto de completar la machada.
Tras el primer cruce, ahora los Hawks volverán a ser visitantes de los Sixers este martes desde las 20.30 e irán con el objetivo de volver a repetir la gran actuación que los posicione con una ventaja de dos victorias.
