Hay noches que quedan para la historia, y más cuando todo sale perfecto. Atalaya venció como local a Regatas Uruguay 73 a 71 y descontó la serie. Como plus al gran partido, por primera vez en la historia del club se transmitió un partido por televisión en la casa del Azul, en la República de la Sexta, por Deportv.
En el inicio los dirigidos por Mariano Junco mostraron una cara totalmente diferente a la que se vio en los dos juegos anteriores en Concepción del Uruguay. Salieron a jugar con mucha intensidad, defendiendo de manera muy concentrada y fuerte sobre Rodríguez para impedir que este pueda lanzar del perímetro y forzando así tiros incómodos a cada jugador Celeste, a través de ello podía correr la cancha y tomar las mejores decisiones en ataque para llegar a un parcial de 9 – 0. Con una gran efectividad desde la línea de tres en todo el primer segmento, Atalaya se quedó con el mismo 23 a 14.
Sin embargo, en el segundo período cambiaría la historia, y Regatas se acercaría en el marcador. Rodríguez le hizo pagar caro al Azul cada desatención en defensa y con tiros desde tres puntos fue acercando a su equipo, para dejarlo igualado con una bomba sobre la chicharra y quedar 39 a 39 al final del mismo.
En el tercer cuarto apareció el gran Maximiliano Yanson, y con un 8 puntos en fila volvió a estirar la ventaja de Atalaya sobre su rival. Leandro Yanson se mostraba de la mejor manera en defensa junto con Santiago Orellano y a su vez le aportaban juego y puntos en el ataque al equipo, Lautaro Suárez manejaba de la mejor manera cada pelota y Godoy o Aaron Capra se turnaban para aparecer con lanzamientos desde el perímetro. Sin embargo, el siempre duro Regatas volvió a ponerse en partido, a través del juego de su base, de Banegas y como siempre de Rodríguez, para darle una ventaja a la visita de 6 puntos.
Todos los que acercaron al Gimnasio Luis Alberto Ornati sufrieron hasta el último instante, y Leandro Yanson con un triple le devolvió la alegría a todo el público Atalayero pasando a ganar 72 a 71, desde ahí todo fue incertidumbre, el último minuto duro una eternidad, pero Atalaya empujando con el fervor de su gente, defendió las últimas pelotas con corazón, amor propio y concentración y así pudo cerrar el juego a su favor 73 a 71.
Fuente: Prensa Atalaya

