El Seleccionado nacional superó al combinado cubano por 80 a 68 en el inicio de las ventanas clasificatorias rumbo al Mundial de Qatar 2027. El cotejo lo tuvo a los pupilos de Casalanguida siempre al comando, pese a tener algunas intermitencias, pero en los momentos claves estuvieron lucidos para destrabar definitivamente el juego y no correr peligro de llegar a un final cerrado. Gonzalo Corbalán y Francisco Caffaro fueron los más destacados del elenco nacional. El escolta del San Pablo Burgos finalizó con 19 unidades y 7 rebotes, en tanto que el pívot de Boca Jrs aportó 18 puntos y 10 recobres. En Cuba sobresalió Karel Guzmán, con 22 puntos y 6 rebotes.
Argentina comenzó marcando diferencias con su intensidad, tamaño y jerarquía, de la mano de un Francisco Cáffaro que impuso condiciones en la pintura. La dupla interior del elenco nacional le cerró los caminos a un rival que tuvo dificultades para conseguir buenos tiros. De esta manera, logró una diferencia de ocho que sostuvo hasta quedarse con el parcial por 21-13.
En el segundo cuarto, Cuba ajustó en defensa y aprovechó la rotación del plantel nacional para acortar distancias. En tres minutos empató el juego en un contexto de mucha fricción y algunas imprecisiones. Para entonces, los 12 jugadores disponibles habían visto acción en el elenco nacional. Luego de un tiempo muerto apareció la reacción de Argentina, liderados por la potencia y verticalidad de Gonzalo Corbalán. Como equipo, metió parcial de 8-0 en una ráfaga y, con una espectacular canasta del propio Corbalán en el cierre, se fue al descanso arriba 41-32.
Al regreso de los vestuarios, se mantuvo una tendencia similar. Argentina construyó una ventaja de doble dígito con el liderazgo ofensivo de Corbalán y el peso específico de su dupla interior que dominó la pintura y los tableros. Pero con el recambio, el juego cambió hacia un ritmo vertiginoso más favorable para un elenco local que descontó decididamente. Argentina respondió corriendo, de la mano de Facundo Campazzo y volvió a estirar la diferencia hasta cerrar el tercer con ventaja de doce (61-49).
En el último cuarto el seleccionado nacional tuvo la posibilidad de quebrar definitivamente el partido, pero entró en un bache de generación de juego y efectividad. Cuba aprovechó para ponerle suspenso al desenlace con empuje y acciones individuales. Pero sobre el final, los dirigidos por Nicolás Casalánguida volvieron a imponer el ritmo, manejaron los tiempos y pusieron cifras definitivas con la receta que les resultó durante todo el trámite: el juego cerca del canasto.
La delegación volverá al país y cerrará esta tanda el lunes a las 19.10hs, como local ante Cuba en el Estadio Obras.
Fotos: FIBA
