Milwaukee Bucks hizo pesar su experiencia y derrotó 97-81 a Oklahoma City Thunder para quedarse con la NBA Cup, el trofeo de mitad de temporada, en el T-Mobile Arena. Giannis Antetokounmpo fue elegido con justicia como el MVP de la final, pues lideró a su franquicia a la victoria con un triple doble: 26 puntos, 19 rebotes y diez asistencias. Pero toda la franquicia resultó más consistente en el duelo decisivo, sobre todo, en la segunda parte del cotejo.
Giannis estuvo muy bien secundado por Damian Lillard, quien se llegó al equipo, justamente, en busca de lo que le faltaba a su carrera: títulos.
Shai Gilgeous Alexander (21 puntos), Jalen Williams (18) e Isaiah Hartenstein (16) fueron los máximos anotadores en el perdedor, que no pudo hacer gala de una de sus mayores virtudes: el lanzamiento de tres puntos. El Thunder se marchó con un magro 15,6% desde larga distancia (5-32 intentos), una estadística que en el básquet moderno es imposible que pueda ser maquillada por otras virtudes del equipo.
