Regatas de Corrientes le ganó a San Lorenzo 79-74 en el Roberto Pando de Boedo por Liga Nacional. El Remero logró imponerse tras aguantar la remontada del local y mantenerse constantemente en ventaja. Por otro lado, El Eterno se impuso 91-81 ante Ferrocarril Oeste, en su vuelta al Estadio Superdomo, y obtuvo su sexta victoria en condición de local. Los goleadores del partido fueron Diego Figueredo con 19 puntos, y Reginal Becton con 18.
EL REMERO TRABAJÓ HASTA EL FINAL PARA SUMAR UNA VICTORIA EN LA RUTA
El cotejo en la Ciudad de Buenos Aires, fue dominado por la visita de principio a fin. Ya en la primera mitad, el Remero alcanzó a ganar por 20 unidades el encuentro de la mano de James Reese y sus 16 puntos, dos rebotes, dos asistencias y dos recuperaciones. Esto sirvió para que Regatas se retire al descanso con 18 tantos de diferencia, algo casi irreversible. Sin embargo, San Lorenzo tiene en su historial de esta temporada el hecho de remontar en su cancha, como contra Gimnasia de Comodoro. El intento por parte del conjunto local, hoy no faltaría.
La segunda mitad fue otra historia, porque con el liderazgo de Sebastián Lugo, el Ciclón comenzó a recortar distancia con el conjunto visitante. El chaqueño aportó con 18 puntos, seis tableros, cuatro pases de gol, un robo y un tapón para poner en juego a San Lorenzo. Sin embargo, Regatas fue más sólido en el juego y logró mantener, aunque sea, una mínima distancia con los de Leo Costa. Así, el equipo de Fernando Calvi se quedó con un importante triunfo en condición de visitantes por 79-74 y sumar su séptima victoria en la Liga Nacional.
RIACHUELO SIGUE INTRATABLE ANTE SU GENTE
La noche de Liga Nacional se cerró en el Superdomo de La Rioja con el duelo entre Riachuelo y Ferrocarril Oeste. Los Eternos lideraron el trámite del juego, llegando a sacar diferencias de 20 puntos. Con el pasar de los minutos, los de Caballito encontraron una reacción en el último cuarto, donde consiguieron anotar 25 unidades y acercarse a dos poseciones. Los dirigidos por Sebastián González encaminaron el triunfo y se terminaron quedando con el duelo por 91 a 81.
Los dos primeros cuartos fueron bajo el total dominio de los dueños de casa, que encontraron buena efectividad de distintas manos anotadoras. Castigaron la zona pintada con muchísima calidad, aprovechando que Ferro aún tenía que incorporar al equipo a su nuevo interno. Con buen movimiento de balón, intensidad y, por sobre todas las cosas, buenos promedios de tiro, Riachuelo se escapó a 20 puntos.
A la vuelta de los vestuarios Ferro empezó a cerrar los caminos al aro. Bajaron el ritmo de juego y probaron con distintas marcas para complicar el traslado del balón y el ataque estacionado. Con mucho corazón, se pusieron en partido, acercándose a cinco unidades en los últimos minutos. Pero ahí los riojanos tuvieron la concentración al 100% y se quedaron con el partido.


