Riachuelo desempeñó un papel impecable en el Otrino y le ganó a Colón por 74-67 tras un primer cuarto para enmarcar, o para olvidarlo, depende quién lo mire. En un nuevo partido de la conferencia norte de la Liga Argentina, los riojanos se quedaron con un triunfo de relevancia en la tabla general que cada vez reduce más márgenes. Anthony Robinson fue el máximo anotador del juego con 19 puntos. Molina, Peruchini y Corradini conformaron la terna arbitral. Síntesis y comentarios.
La escuadra rojinegra llegaba de perder un suplementario ante Echagüe la semana pasada tras un mes sin jugar, mientras que El Eterno este sábado perdió por veinte puntos ante Sportivo América ya en la mini-sede de Santa Fe. Ambos equipos vienen necesitando triunfos para poder trabajar con confianza. El trámite general fue parejo pero el primer cuarto fue determinante para que el ganador haya sido la visita.
¿Se explica sólo desde la puntería?
El primer capítulo de este juego tuvo en Riachuelo a un amplio dominador, entró metido, tuvo efectividad y, a falta de 4 minutos 30, Gerez y Meza ponían un parcial de 7-0. Tiempo muerto, la banca de Colón quería aportar lo suyo para que el equipo se despierte porque estaba inconexo, a veces irresoluto pero tantas otras estuvo errático. Los comandados por Salas supieron manejar la zona pintada de enfrente bajando 8 rebotes ofensivos, a pesar de los 4 rebotes defensivos y las dos tapas que entregó Dentis.
Llegó un triple de Diego García que parecía que cortaría la hegemonía riojana en el scorer tras un parcial de 12-0. La visita no tuvo un goleo descollante pero los 8-19 en tiros de campo alcanzaron para doblegar de manera rotunda al rojinegro que se quedó en 1-11. Colón tiró seis triples y sólo embocó uno, cinco dobles y la pelota no entró. Quiso contener con defensa individual y su adversario metió 7-18 en dobles, intentó una marca zonal a falta de 3’40» y desde el perímetro Baeza la deshizo. Perder por 15 pero haber convertido 3 puntos, hizo que los gritos de De Cecco retumbaran en los cuatro costados del Otrino: «¡Vamos, con alma, un partido así no!«.
En contrapartida, Riachuelo siguió a paso firme también en el segundo período, aprovechando cada posesión y cada imprecisión de su oponente. Desde los 6,75 metros liquidaron Baeza, Álvarez y Dasso, en tanto que debajo del aro lo hizo el estadounidense Robinson. Colón se veía desordenado y parecía no estar en su tarde-noche desde lo defensivo aunque, por lo menos, la puntería ya había cambiado, por lo menos el goleo había pasado a ser más equilibrado. El ‘Sabalé’ creció pero claramente no era suficiente, los riojanos batallaron y se fueron al entretiempo ganando por 17 (38-21).
Fue acción y reacción: Ni con el alma alcanzó
El equipo del sur de la capital de Santa Fe empezó a jugar el tercer cuarto con mucha intensidad y mucha garra, trasladaron la mejoría defensiva al resultado y Salas tuvo que pedir tiempo muerto a falta de 4 minutos 49 segundos porque el local descontó y se puso a 11. Si Ríos está en partido Colón funciona y en este capítulo quedó demostrado desde lo actitudinal y tras 16 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias del escolta.
Sin embargo Riachuelo mantuvo su goleo, hizo 21 puntos contra los 31 de su adversario, fue más astuto sobre el cierre y cuando la diferencia pudo haber sido de 5, el santiagueño Fernández puso las cosas 59-52 con una bandeja. En la previa Carnovale pidió una falta que no le concedieron de Robinson (todo terminó en ese doble sobre la chicharra) y tuvo un cruce con Virginia Peruchini porque la jueza le insinuó que simulaba al dejarse caer sobre el parqué: «Yo jamás me tiro al piso».
Colón iba y los de Salas reaccionaban, pero en el primer tramo de ese último cuarto el anfitrión se fue poniendo cada vez más a tiro con un doble doble del cubano Bombino Parada. Riachuelo iba cediendo energías, parecía claudicar ante la estrategia rival, habiéndose esfumado en el ambiente la propia, aunque de vez en cuando acertaba al aro, y eso le servía. Carnovale clava un gran tiro de tres, el resultado separado por un doble. Empata García y el Sabalero miraba el final del juego con ilusión, pero el conjunto visitante encontró coraje casi que como respuesta al alma que habían sacado a relucir los del Perro De Cecco: Demian Álvarez introdujo un gran tiro al aro desde el perímetro, dejó a su equipo arriba por 4 y después cerró el encuentro con tres simples más.
Lo que viene, lo que viene…
En la continuidad de la mini-sede Santa Fe, Riachuelo este martes se medirá ante Unión en el Roque Otrino desde las 15.30, los riojanos buscarán una nueva victoria para engordar sus 25 puntos. Colón por su parte jugará un rato más tarde, a las 18, ante Estudiantes de Tucumán, equipo que viene peleando el lote de arriba pero para la escuadra rojinegra ya no hay cucos ni accesibles, debe jugar para ganar o ganar.
Síntesis del partido
Colón Basket – 67: Joaquín Ríos 18, Pedro Bombino Parada 12, Ignacio Fernández 9, Agustín Carnovale 8, Ezequiel Dentis 0 (FI), Diego García (C) 12, Jaime Brodsky 3, Ariel Ramos 3, Ramiro San Martín 2, Augusto Duarte 0. DT: Ricardo De Cecco.
Riachuelo – 74: Demian Álvarez 16, Joaquín Baeza (C) 11, Leandro Gerez 11, Juan Meza 9, Ricardo Fernández 2 (FI), Anthony Robinson 19, Thiago Dasso 6, Lautaro Velázquez 0. DT: Fabricio Salas.
Parciales: 03-18, 21-38 (18-20), 52-59 (31-21) y 67-74 (15-15).
Árbitros: Danilo Molina, Virginia Peruchini y Edgardo Corradini.
Estadio: Roque Otrino.


