Martín Villagrán, entrenador de Gimnasia de Comodoro Rivadavia en Liga Nacional, dialogó con Basquetboleando. Brindó detalles de su continuidad en el equipo sureño y como ha podido progresar en la institución en los últimos años. Además, del análisis del equipo que paso y lo que viene, entre otros temas. Entrevista.
El entrenador principal del equipo comodorense, se tomó unos minutos para dialogar de todos los temas con Basquetboleando. No solo del equipo que paso en la temporada que se vio abruptamente interrumpida por la pandemia y lo que puede venir en un futuro algo incierto. Sino que también, su evolución de asistente a entrenador principal de Gimnasia en la máxima categoría del básquet nacional.
La entrevista a continuación:
-¿Cómo llevas todo este tiempo de pandemia y cómo están las cosas allá respecto a lo deportivo?
-MV: “Esta un poco parada la actividad deportiva en Comodoro. Solamente, están habilitados algunos gimnasios, de acuerdo a los protocolos a nivel municipal. Hay muchas restricciones en el tema policial. Si bien se puede circular para comprar, hay bastantes prohibiciones de actividades”.
-Pudiste afianzarte como entrenador principal en Gimnasia de Comodoro Rivadavia.
-MV: “Sí ya son muchos años en el club. Fueron 6 temporadas como asistente y ahora llevo 3 como entrenador principal.
Estoy muy contento porque no es fácil mantenerse en este nivel y más en un club de jerarquía como Gimnasia”.
-Desde que estás como entrenador principal, ¿En qué has modificado tu manera de actuar respecto a las decisiones que vas tomando y te permiten seguir en el mismo puesto?
-MV: “La función de asistente es totalmente diferente a la de ser entrenador principal. Ya que ahí, las decisiones pasan estrictamente por vos.
La esencia y forma de ser no lo cambias. Si la toma de decisiones a la hora de hablar con los dirigentes, el intercambio con los representantes, el mano a mano con los jugadores, la conformación de los grupos de trabajo: cuerpo médico, cuerpo técnico. Todo te cambia la elaboración del proyecto deportivo. Es a donde apunta el club con sus objetivos y cuáles son los objetivos de uno, todo para mejorar la institución”.
-¿Qué aprendiste respecto a la conformación de los equipos, en estos tres años como entrenador principal?
-MV: “Respecto al armado del equipo , el primer punto es la parte económica, que te condiciona mucho de acuerdo a tu proyecto deportivo.
A veces, uno tiene una idea en la cabeza y selecciona un personal. Donde a veces, no se puede contratar por la parte económica. Porque viene un club con mayor poderío económico que uno.
Lo que es el manejo de grupo, en el día a día, creo que en 10 meses de temporada, uno tiene que aprender a flexibilizar muchas cosas.
Tuve la suerte de ver trabajar a grandísimos entrenadores. Donde unos actúan con mayor flexibilidad y otros no tanto.
Lo que te hace mejor en el trabajo diario es poder destacar el valor humano, destacar la persona. Ya que en 10 meses de trabajo uno tiene que convivir con diferentes dificultades y con jugadores que durante ese tiempo están lejos de sus familias en algunos casos. Como manejas a un jugador que en la semana está mal o apagado. Sabes que es por la parte afectiva. Entonces, en ese rol como entrenador, trato de que de la parte basquetbolística y humana se sienta lo más cómodo posible para que pueda cumplir en nuestra labor”.
-¿Fue un espaldarazo para vos, que te hayan elegido mejor entrenador en la temporada 2017/18?
-MV: “Claro que sí. Que tus colegas te nombren, a través de la Asociación de Entrenadores, como entrenador del año. Creo que eso te da un título. Si bien a mí no me cambia absolutamente en nada. Pero te da un espaldarazo, ya que es una profesión extremadamente difícil, de riesgo, de incertidumbre todo el tiempo. Es una profesión increíblemente apasionante, que todos los locos que amamos el básquet hacemos lo que sea sin importar la categoría.
Hacemos lo que sea para la mejora de un club, que le vaya bien a un chico que estas dirigiendo.
Hay muchos y muy buenos entrenadores a nivel país y que pase esto te da un espaldarazo para seguir creciendo; en algo que para mí recién estoy comenzando”.
-¿Esta difícil dirigir por la cantidad y calidad que hay de entrenadores?
-MV: “Sí muy difícil. Porque hay muchos entrenadores afuera del mercado y que quieren volver a dirigir.
La otra cuestión es la económica. Justo de esto charlaba con un entrenador y llegamos a la conclusión que son muy pocos los entrenadores que pueden vivir solo del básquet. Porque, siempre tenés que tener un plan B o tener otro negocio, para cuando no labure del básquet, vuelvo a ese negocio. Pero, también, es difícil hacer esas dos cosas bien. Tenés que tener un respaldo familiar muy grande”.
La entrevista completa a continuación (del minuto 8´25´´ al 37´15´´)

